- EXPLORANDO -

LA RUTA COSTERA DE RÍO NEGRO

Vamos a ubicarnos en el mapa

La ruta o camino costero de Río Negro la conocimos casi por casualidad.

Corría octubre 2018 y nuestro plan hasta ese momento era seguir bajando por la RN3 a Ushuaia. Pero por esas cosas de la vida en una charla con un guardaparque de Sierra de la Ventana y casi de casualidad nos sugirió:

“Vayan a Bahía Creek, ese lugar me voló la cabeza”

En ese momento tomamos nota y seguimos camino.

Así llegamos a Viedma, primera ciudad patagónica que pisábamos con la camioneta!. Recorrimos su costanera a lo largo del río, pasamos por turismo y nos recomendaron ir al Balneario el Cóndor, a 27kms de la ciudad. 

El Cóndor es mejor conocido por los habitantes de la zona como La Boca porque, literalmente, desemboca el río negro en el mar atlántico. Un balneario con principal foco en la pesca, con playas con acantilados, muchas aves y sobre todo su distintivo: los loros barranqueros.

En los acantilados estos loros bien bulliciosos salen de a bandadas a sobrevolar el mar y volver a su nido en los acantilados. Podés estar horas viéndolos ir y venir. Escucharlos es en sí un espectáculo. 

Recordá, acá o en cualquier lugar, no molestar a la fauna ni alimentarla (ni siquiera con fruta)

En El Cóndor conocimos a Roberto, un local que nos abrió la puerta de su casa para pasar varios días compartiendo. Y fue, también, nuestro guía y quien nos impulsó a seguir camino por la ruta costera, que vendría a ser la RP1 de Río Negro. Nos detalló todos los atractivos que había de camino y nos alentó a hacerlo ya que unos conocidos de él habían pasado hace poco por Bahía Creek sin problemas.

Y así fue como, casi sin pensarlo mucho, abandonamos el plan de la RN3 y nos metimos de lleno en el ripio, la soledad y la estepa patagónica bordeando el mar.

Vamos a ubicarnos en el mapa

Este famoso camino de la RP1 recorre 298 km que son de ripio que van del Balneario El Cóndor hasta San Antonio Este. Y acá, por favor, pongan atención, nosotrxs pudimos hacerlo entero, pero tuvimos que barrenar literalmente una duna con personal de vialidad.

Al bordear el mar hay zonas muy arenosas y el viento hace que constantemente haya problemas para transitarla.

Siempre consulten antes de ir a vialidad de la provincia e idealmente al personal de turismo del Balneario El Cóndor. Vialidad saca partes diarios de estado de ruta, pueden verlos accediendo a su web en este link.

Habiendo hecho estas aclaraciones, ahora sí, a disfrutar del Camino Costero!

  • Primer parada: El Cóndor, de este lugar ya hablamos un poco más arriba, la playa con sus acantilados llenos de nidos de loros barranqueros, la desembocadura del Río Negro y la pesca son sus principales atractivos. 
  • Segunda parada: El Espigón, es una playa con un gran peñón que se adentra 80mts en el mar. Este lugar es ideal para los amantes de la pesca y del surf.
  • Tercera parada: Playa Bonita, las playas enormes, los acantilados y el agua transparente dieron en la tecla con el nombre de esta playa.
  • Cuarta: La lobería, una zona de piletones naturales a los que se accede a través de un cable carril. Cuando pasamos era temporada baja y no pudimos acceder 🙁

  • Quinta: Reserva Faunística Punta Bermeja el primer apostadero de lobos marinos de un pelo de la Patagonia y uno de los más importantes del mundo. Esta reserva natural habitada por más de 4.000 lobos marinos!

  • Sexta: Bahía Creek, ya habiendo transitado los primeros 100 kms desde El Cóndor se llega al primer poblado de la zona. En Bahía Creek van a poder disfrutar de unas playas con un mar turquesa, siguen los acantilados pero, a nuestro parecer, sus distintivos son: la puesta de sol en el mar, algo que ocurre en pocos lugares de Argentina y por otro lado sus inmensas dunas de arena. En nuestro paso allá por el 2018 fuimos testigos del avance de las dunas sobre las pocas casas del poblado.

Bahía Creek ↓

– Y acá arranca el relato de los siguientes tramos de ruta y de cómo la camioneta literalmente barrenó una duna – 

En octubre éramos solamente 6 personas en Bahía Creek: una vecina, un almacenero, 2 personas de vialidad y nosotrxs. Vale aclarar: en temporada de verano Bahía Creek tiene muchos más servicios y según leímos cada vez está creciendo más! 

A la noche nos juntamos todxs en el almacén y consultamos el estado del camino para continuar. Hasta ese momento el ripio venía bien, lento, pero bien. El problema era el tramo Bahía Creek-Caleta de los Loros, unos 30 kms muy arenosos que atravesaban dunas. La vecina nos dijo que vayáramos, ella había hecho el camino ese mismo día con un auto bajo sin problemas. A su vez el personal de vialidad, después de varias recomendaciones sobre como manejar en terreno arenoso, también nos dijo que se podía pasar, y este dato fue clave: ellos iban a estar mañana trabajando en la zona complicada. 

Era temporada ultra baja y nosotrxs los únicos turistas en esa zona. Estábamos solos si pasaba algo pero será un poco de no pensar tanto las consecuencias y otro tanto de dejarnos tranquilxs que vialidad iba a estar por ahí que nos mandamos. Esto no es una invitación a hacer lo mismo que nosotrxs, es un franco relato de lo que hicimos. Recuerden que la posibilidad de quedarse enterrado es alta en esta zona.

A la mañana siguiente nos levantamos temprano, esperamos a que vialidad comience su jornada y bien despacio – pero sin frenar – con las ruedas bien blandas arrancamos a hacer esos dichosos 30 kms complicados.

Los primeros kilómetros venían todos bien, arenosos, pero pasables. Íbamos notando como poco a poco nos alejábamos cada vez más de la costa y nos  metíamos en las dunas, hasta que en una curva encontramos lo que de alguna manera podía pasar: una duna de más de un metro en medio del camino. Sí de la noche a la mañana el viento había arrastrado la arena para hacer una nueva duna. Junto con la duna estaba nuestra salvación: el chico de vialidad, justamente sacando con el tractor la arena y tratando de despejar el camino. No lo dudó, – “vení que te engancho” – . Se acomodó, sacó su eslinga y nos enganchó. Bien lento y tratando como podíamos de mantener el volante lo más recto posible fuimos barrenando con Batata la duna hasta que volvimos a tocar piso. – “Vayan tranquilos, el resto del camino está bien” – le agradecimos hasta el infinito y seguimos viaje! 

  • La séptima parada la hicimos en Caleta de los Loros, la caleta es una depresión de la costa marina que convierte al lugar en el hábitat de numerosas especies de aves como flamencos y ciscnes de cuello negro.

Y por último, pero no menos importante, casi como una victora llegamos a San Antonio Este

Este pequeño pueblo de puerto tiene dos lugares increíbles, el primero playa las Conchillas, una laaarga playa blanca cuyo suelo son justamente conchas de mar y también Punta Perdices.

En San Antonio Este termina la RP1, después queda agarra la RN3 camino a S.A Oeste y Las Grutas. El camino costero realmente merece visitarlo alguna vez en tu camino al sur o para pasar un verano en esas playas enormes de acantilados. Por favor, siempre recuerden chequear el estado del camino, al principio les dejé el link de vialidad de la provincia y consultar. También tomen en cuenta que las estaciones de servicio están en Viedma y San Antonio Oeste, comida pueden comprar en el Cóndor o Bahía Creek (esta última opción idealmente para la temporada de verano).

Esperamos que este relato les haya servido para conocer un nuevo lugar de Argentina!

Nos vemos en el próximo destino! 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.